Yo, Cidacos
Soy un río y soy seña de identidad. Vuestras voces son parte de la música que vengo escuchando las últimas décadas. Melodía de los pobladores del Cidacos.
Yo, Ega
El Ega es un río de ríos. Los acuíferos de Ancín-Alborón e Itxako, así como sus múltiples afluentes, entre los que destaca el Urederra por su caudal y belleza natural, componen la parte alta del curso del río. Truchas, nutrias, visones, cangrejos... Una rica biodiversidad faunística acompaña el devenir del Ega hasta Estella-Lizarra, ciudad nacida y desarrollada en torno al río, con innumerables lugares y parajes en los que la identidad estellesa se funde con sus aguas: la bola, la playa, el manantial de agua salada...
Un Ega más calmado riega las tierras de Allo, Baigorri y Lerín. Un Ega que sufre el estiaje en diferentes tramos de su discurrir y que entre San Adrián y Azagra se funde con el Ebro. Un Ega que desea tener, sobre todo, una relación de buena vecindad con los habitantes de sus riveras.